
12/7/2009 TRIBUNALES
El juez aprecia delito en una mortal operación de estética
• La familia de Laura R. M. pide dos años y seis meses de prisión para el cirujano
• El médico imputado tardó demasiado en intentar frenar una hemorragia interna
J. G. ALBALAT
BARCELONA
Laura R. M. tenía 19 años, pesaba 109 kilos y medía 1,58. El 11 de enero del 2008 fue operada en la Clínica Cima de Barcelona para implantarle una banda gástrica con el fin de reducir su obesidad. Unas 10 horas después de la intervención murió. El juez ha apreciado ahora indicios de delito en la actuación del médico de Valencia que practicó la operación, Vicente D. R., y ha trasladado el caso a la fiscalía y a la acusación particular para que, si lo estiman oportuno, lleven a juicio al cirujano. El abogado de la familia de la fallecida, José Aznar Cortijo, ha presentado su escrito y pide para el facultativo dos años y seis meses de prisión por un delito de homicidio imprudente.
En el auto, al que ha tenido acceso este diario, el titular del Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona sostiene que en la operación, el cirujano imputado, «debido a la manipulación incorrecta del instrumental utilizado», y sin percatarse de ello, causó una lesión que motivó que la paciente sufriera una hemorragia interna. Nadie del equipo médico y asistencial se dio cuenta, posiblemente debido a la posición de la persona intervenida, su obesidad y la ubicación de la lesión.
Al finalizar la operación y al desintubar y cambiar de posición a la paciente se manifestaron diversos síntomas «objetivos», según detalla el juez, que hacían pensar en la existencia de «una complicación grave» por hemorragia. Pese a que diversas personas advirtieron lo que estaba ocurriendo, el médico acusado esperó casi tres horas en volver a intervenir a la joven para averiguar la causa exacta.
IRREVERSIBLE / En la segunda operación, en la que participó también un cirujano vascular, se comprobó que el estado de Laura R. M. «ya era irreversible», tanto por las lesiones ocasionadas como por «el injustificado periodo de espera sin intervenir». La paciente falleció por la noche, al agravarse la hemorragia interna.
EXPEDIENTE / En su escrito, el juez, que da por concluida la investigación, exculpa al director médico de la Clínica Cima, y considera que no se le debe tomar declaración como imputado porque del expediente sancionador tramitado por la Conselleria de Sanitat «no se desprende ningún tipo de actuación» por parte de esta facultativo que pueda ser calificada como presuntamente delictiva. El magistrado agrega que «las hipotéticas irregularidades administrativas detectadas» por la Generalitat, por su propia naturaleza, «no causaron ni directa ni indirectamente» la muerte de la paciente.
En el proceso continúan como responsable civil directa la Agrupación Mutua Aseguradora, con la que el médico acusado tenía una póliza y, como subsidiaria, la Clínica Cima, que facilitó los medios materiales y parte del personal sanitario.
Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad.
Edmund Burke. 1729-1797. Político y escritor irlandés.
HAZLO O NO LO HAGAS, INTENTARLO NO EXISTE.